Se agitan los miedos y la muerte.
Seré desprovisto, una vez que entren por mí.
¿Cuánto soporto para no explotar?
Me creerán loco, cuando vuele por los aires mi cabeza.
¡Mi Dios! Si siempre he tenido un dios.
¡Mi vida! Si siempre he merecido una.
Es entonces cuando vuelvo a vomitar sufrimiento,
mi entrañas me reclaman por lo que yo mismo hice.
¡Tengo miedo! Me he convertido en monstruo.
Me he lastimado y también los podré lastimar a ustedes.
Debajo de esta piel quieta se esconde una bestia,
que cuando acabe con la carroña que es este cuerpo.
Irá a por todos.
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domingo, 29 de abril de 2012
sábado, 21 de abril de 2012
Dama de lluvia
Quería entender el aroma de tu ausencia.
Ahora que la lluvia ha caído.
Perdida como mujer de agua y viento,
te marchaste lejos para no recordar.
Querida, perdido estoy en los arabescos
de alguna imagen de la comisura de tu vientre.
Canción no seré hasta que caiga la lágrima,
que por ti está reservada en el rincón azul.
Quería comprender la falta de tus tardes,
por qué no hay señal alguna de tu cotidiano reír.
¿Será que te desviaste tanto del corazón,
que ya ni en tu mente cabe el recuerdo?
Querida, me hago el fuerte para no correr
al abismo mortal de tus engañosos abrazos.
Caricias que no tendré ni hoy, ni mañana, ni nunca;
que para ti siempre fui error, siempre desliz en tu vida.
Ahora que la lluvia ha caído.
Perdida como mujer de agua y viento,
te marchaste lejos para no recordar.
Querida, perdido estoy en los arabescos
de alguna imagen de la comisura de tu vientre.
Canción no seré hasta que caiga la lágrima,
que por ti está reservada en el rincón azul.
Quería comprender la falta de tus tardes,
por qué no hay señal alguna de tu cotidiano reír.
¿Será que te desviaste tanto del corazón,
que ya ni en tu mente cabe el recuerdo?
Querida, me hago el fuerte para no correr
al abismo mortal de tus engañosos abrazos.
Caricias que no tendré ni hoy, ni mañana, ni nunca;
que para ti siempre fui error, siempre desliz en tu vida.
lunes, 16 de abril de 2012
Si no crees en mí
¿Podemos irnos?, dijiste.
Pero ya las sombras estaban sobre nosotros.
Entramos en un estado de coma,
donde no deseábamos vernos, ni ver las caras.
¡Qué problema no saber de quién es la culpa!
O no tener a quién echársela.
Siempre lo vimos venir, pero lo inevitable,
lo escondemos para poder jugar.
No hablaré más de nada,
prefiero ser consumido por tu ira.
Mi sed de conocimiento, como la de venganza,
se harán a un lado para sucumbir ante el dolor.
Pero ya las sombras estaban sobre nosotros.
Entramos en un estado de coma,
donde no deseábamos vernos, ni ver las caras.
¡Qué problema no saber de quién es la culpa!
O no tener a quién echársela.
Siempre lo vimos venir, pero lo inevitable,
lo escondemos para poder jugar.
No hablaré más de nada,
prefiero ser consumido por tu ira.
Mi sed de conocimiento, como la de venganza,
se harán a un lado para sucumbir ante el dolor.
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